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julieok
Desde el año 2017 tuve un llamado, algo que ardía en mi corazón; era dar mi vida en oración, en gestión y en lo que fuese, por niños y niños que clamaban por una mano de ayuda.

En mi trabajo (coordinaba una OPD en ese entonces), podía ver cómo el sistema liderado por adultos estaba vulnerando los derechos de niños, niñas y adolescentes. Instituciones que debían dar respuesta de protección, no hacían más que perpetuar el daño. Los niños que entraban en el sistema de atención, estaban en interminables listas de espera para ser atendidos, aun cuando su dolor venía por una vulneración grave.

No tenía recursos económicos, pero ya me había vinculado a la red, me rodeaban amigos que soñaron a mi lado, pero mi mayor fortaleza fue la fe en un Dios todopoderoso.

 Así partimos, llenos de expectativas e ilusiones. Y hasta el momento, nunca vimos que no hayamos podido llegar a una meta que nos propusimos, creyendo en lo sobrenatural de quien nos llamó a esto.

El año 2024 fue muy importante, porque nos detuvimos. El agotamiento del equipo, las faltas de recursos, y situaciones personales que vivimos algunos de nosotros, nos hicieron meditar en esta labor. Nos propusimos un año sabático para preguntarle a Dios qué quería de nosotros, y si esto era suyo, le pedimos que nos diera una señal para retornar. Y ¡Así fue! Vimos el respaldo de Dios en esto. Hay equipo, hay recursos, hay una visión y misión clara para ejecutar. Así que ¡manos a la obra!

Visión

Provocar un despertar

 En la iglesia de Cristo, sociedad civil y poder legislativo, a favor de la infancia y sus derechos, con el fin de hacer generaciones fuertes.

Misión

Entregar herramientas a la comunidad

Donde el fin sea resguardar esta generación de niños, niñas y adolescentes e impulsarles hacia su propósito de vida.

¿Por qué ser parte?

El resto de nuestra historia se seguirá contando junto contigo. Con tu aporte, pequeño o grande, en oración o con tus manos de ayuda, seguiremos haciendo historia. Esto no se trata de un nombre ni de una fundadora, se trata de un propósito mayor donde muchos estamos involucrados. ¡Sé parte!

Julie Sáez Pardo, Directora
FUNDACIÓN GENERACIÓN FORTALEZA

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En esto creemos
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Lo que muchos han entendido como progreso y avance, para muchos otros ha sido un atentado a la inocencia y desarrollo adecuado para niños, niñas y adolescentes de nuestra sociedad. Ellos no tienen la facultad de elegir lo que viene del mundo adulto, sólo se les presenta y aprenden a convivir con ello. Ante el desafío de enfrentar distintas adversidades presentes y futuras, como es el caso de asentar su identidad, establecer relaciones interpersonales sanas, elegir sus convicciones en libertad, queremos sembrar en ellos herramientas reparadoras y llenas de esperanza, que los impulsen, desde su realidad, a ser sujetos activos en las diversas elecciones que tendrán que tomar. Nuestra premisa es saber que la fortaleza no proviene de ellos mismos, sino que se consigue en un camino que les conduce a encontrarse con la verdad, con la vida misma, nos referimos a Jesucristo.  Dios prometió que poniendo nuestra confianza en Él, su fortaleza nos sostendrá siempre.

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Los niños son seres humanos por excelencia llenos de virtud que hacen de nuestro mundo un lugar mejor para vivir. Su esencia debe ser protegida y potenciada hoy. Y de paso, beneficiarnos con aprender de ellos. 

1.     Es primordial que la niñez sea valorada como una etapa asombrosa, llena de desafíos y aprendizajes; en donde potenciemos todos los recursos que tengamos a disposición.

2.     Los niños y niñas son seres completos y únicos desde su concepción, y merecen vivir en plenitud su propia historia.

3.     Su desarrollo depende del amor que reciben, el que les llena de paz y confianza para crecer y comprender el mundo que les rodea. Los adultos necesitamos sensibilizarnos sobre sus necesidades emocionales y espirituales, y atenderlas ¡ya!

4.     Debemos velar por la conformación de ambientes seguros y confortables, donde ser niño/a no sea sinónimo de vulnerabilidad; las comunidades (físicas y virtuales) y nuestros grupos de pertenencia son los espacios donde niños y niñas crecen, cuanto más llenos de valores estén estos grupos, más fuertes serán nuestros niños y niñas.

5.     La seguridad debe ser integral, para los niños y niñas es igualmente dañina la violencia o la escasez de alimentos como la falta de acceso a palabras de afecto y afirmación.

6.     Que logren autonomía e independencia tiene relación directa con que sus primeras relaciones deben ser fuertes y estables; los niños y niñas no llaman la atención, sino que la necesitan y es vital para su desarrollo.

7.     Debemos resguardar el acceso de información mediante los medios digitales de manera que los niños y niñas puedan desarrollar conocimientos que contribuyan a su pleno desarrollo y no a la exposición de una posible vulneración de derechos.

8.     La educación formal es muy importante y movilizadora, pero su eficacia se potencia cuando la acompañamos con formación para la vida; niños y niñas que conozcan quienes son y lo que tienen para ofrecer a otros.

9.     Necesitamos compartir tiempos de calidad con nuestros niños y niñas, con un contacto inmediato, cara a cara, espontáneo e intergeneracional, generando en ellos relaciones significativas y dejando de excusarnos por el mundo acelerado y sobreocupado en el que vivimos. Sólo con esta clave comunicación lograremos llegar a sus corazones y saber por lo que están pasando.
10.  Es una realidad que en el mundo hay niños y niñas que sufren situaciones difíciles e injustas, que incluso dañan su integridad, y si bien hay esfuerzos por reparar y entregar un tratamiento oportuno, este suele ser escaso e ineficaz. Creemos que la restauración completa solo es posible cuando se aborda de manera integral (cuerpo, mente, alma y espíritu).  Creemos que el mensaje cristiano y Jesucristo mismo es la fuente principal y por excelencia de la restauración de todas las cosas, llegando a satisfacer las necesidades de la compleja alma de una persona (Lucas 4:18-19).